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Quizá
llegue el día en que empecemos a olvidar las cosas,
pero seguro que no olvidaremos al Capitán McIvory.
Un marino que nos hizo saltar de la butaca con la escopeta
de retranca, un militar con el don de la palabra y todo
un caballero dispuesto a enseñar a la Infanta Carlota
"lo que es" dirigir a toda una nación.
Su grito de: "Gabachiiiiitoooo" y su: "...
te voy a desmondongar el andamiaje ese de mesié que
luces" hizo llorar de risa a todo el público...
Pero, realmente, ¿Quién es McIvory?
"Corría el año
1987. Los amigos del colegiose reúnen y forman "Dirección
Prohibida" primer grupo en el que comienzo a aporrear
la guitarra. En aquella época participamos en uno
de los primeros musicales de JANA "Un abeto para el
pequeño Juan".
Después de escaparnos con la furgoneta de Diego por
la puerta trasera de "El Llendón" en Villaviciosa
(Asturias). Nos plantamos con la batería de mi hermano
y organizamos un concierto. Reventamos la sala: Algo así
como si una panda de degenerados trotamúsicos delincuentes
irrumpen por sorpresa en una tranquila y apacible reunión.
Vamos, UN ABORDAJE EN TODA REGLA. A partir de aquel momento
nunca más volvimos a juntarnos sin que hubiera de
por medio una reyerta musical.
Pasaron los años y acabé
dando con mis huesos en Madrid. Venía en busca del
conocimiento para mejorar mis capacidades como músico
y arreglista. Como siempre,
acabé preguntándome si todo esto serviría
para algo. Y hombre que si sirvió. Sirvió
para estar en el sitio adecuado en el momento oportuno.
Un buen día suena el teléfono y Javier me
encarga los arreglos de las canciones roqueras del musical
que tenía entre manos " En Nombre de la Infanta
JaCaCoCaJ.. No Sé Qué No Sé Cuántos".
Fue aquel maravilloso día en una reunión de
producción con Javier Muñoz y su ayudante
(de turno) cuando gracias al destino y a la inconsciencia
del equipo de casting, Nacho Felipe, un tío sumido
en el más absurdo de los
aburrimientos, encontró la faceta oculta que le cambiaría
la vida.
Habíamos quedado para concretar algunos puntos de
los arreglos musicales, pero la conversación acabó
derivando en tales incongruencias, que Javier prefirió
que hiciera de pirata chiflado en vez de técnico
de sonido. Y de este modo... ni corto ni perezoso le hizo
esta simpática propuesta: "Bueno, majo,¿qué
te parece si te echamos una mano en lo que es a nivel de
ocupación del tiempo libre y el salto a la fama?
" así comenzaron las pruebas de lectura los
ensayos, el frío y todo lo que ya sabéis.
Gracias Javier."
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